Tecnoestrés

Se han realizado varias investigaciones sobre la relación entre el uso de la tecnología y el bienestar, en las cuales evidentemente ha llamado la atención cómo el incremento en su uso desde 2007 ha cambiado la forma en la que nos conectamos con nosotros mismos y con los demás y cómo esto afecta el bienestar.


Pero es a partir de lo sucedido con el covid-19, llamado por algunos como el “great accelerator”, con el que se produjo un cambio a nivel mundial en la utilización de la tecnología y lo que esto generó en el estilo de vida y forma de trabajar de las personas.


La mayoría de los estudios realizados en este tema tienen en común la inquietud que genera el uso de la tecnología en la forma en que las personas se comportan, cómo esto afecta su bienestar relacional y personal, psicología, comportamientos y felicidad. A su vez, el impacto que se causa a nivel mental y emocional. A continuación, haré alusión a dos estudios en los que se observa la relación entre la tecnología y el trabajo, cómo esto afecta el bienestar de los empleados, en particular por el estrés que se genera.


En el primer estudio, realizado por Giorgia Bondanini y otros, de la Universidad Europea de Roma, se analizó el concepto del Technoestrés (TS). Este concepto se define como “estrés experimentado por los usuarios finales en las organizaciones como resultado de su uso de las TIC”, también se define de manera más general como cualquier impacto negativo en las actitudes, pensamientos, comportamientos o fisiología del cuerpo que es causado directa o indirectamente por la tecnología. Esto es una muestra del lado negativo del uso de la tecnología en los lugares de trabajo, ya que dentro de las definiciones halladas también se encontró que el tecnoestrés se produce por el manejo ineficaz de la tecnología que genera angustia.



El segundo estudio, de Galluch y otros, Clemson University, señala que las constantes interrupciones de la tecnología en el lugar de trabajo afectan la productividad y ocasiona estrés en los trabajadores. Este estudio quiso hacer una investigación con énfasis en cómo la tecnología genera estrés en las personas y de qué forma los individuos pueden utilizar la tecnología para manejar dicho estrés.


En ambos estudios se identifica que las interrupciones ocasionadas por mails, mensajes, etc. generan improductividad en los colaboradores, lo que desemboca en episodios de estrés, es decir que nuevamente se menciona el concepto de technostress.


De acuerdo al Instituto de Bienestar Digital, dos de cada tres personas sufren de burnout ocasionado por el estrés en el trabajo.


El technostress al no ser controlado tiene un impacto negativo en las personas y por ende en la organización a largo plazo.


Entonces ¿Qué hacer al respecto?


Se ha podido evidenciar que las personas que tienen una mejor regulación de las emociones logran gestionar de forma apropiada el estrés ocasionado por la tecnología. En este sentido es importante que las empresas ayuden a sus colaboradores e integrantes a regular las emociones, lo que no solo incluye el entrenamiento y desarrollo de inteligencia emocional sino también de las diferentes estrategias de regulación emocional que existen, dentro de las que se encuentra el mindfulness.


Así mismo, tener límites digitales ayuda a que haya unos tiempos de descanso apropiadas para poder prevenir y contener el agotamiento que están sufriendo los colaboradores. Recordemos que además que el estrés que ocasiona la improductividad e infelicidad en el trabajo, también trae como consecuencia alta rotación.


Tomado de: La República - www.larepublica.co

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